España no
destaca entre los países de su entorno a la hora de captar, desarrollar y
retener el talento de los profesionales más punteros, aunque algunas de sus
ciudades sí despuntan. España en conjunto aparece en el puesto número 35 del
Índice de Competitividad por el Talento Global (GTCI) de 2017.
Avanza una
posición, ya que en 2016 era la 36. Sin embargo, cuatro de sus ciudades se
posicionan mucho mejor: Madrid, Bilbao, Barcelona y Zaragoza se sitúan entre
las 30 primeras capitales del mundo. En concreto, Madrid ocupa la sexta plaza y
es la única gran metrópoli junto a París que lidera el ránking; Bilbao se sitúa
en la posición número 18, Barcelona en la 20 y Zaragoza en la 30 de las 46
urbes estudiadas. España es el único país que logra colocar cuatro ciudades
dentro de los puestos destacados de la clasificación.
El indicador
refleja que las ciudades con menos de dos millones de habitantes, gracias a la
conectividad del transporte y las comunicaciones y a una mayor calidad de vida,
tienen mejor comportamiento que las grandes capitales a la hora de facilitar,
captar, desarrollar y retener el talento y sus habilidades técnicas y
profesionales y de conocimiento global, las seis variables que evalúa el GTCI.
A excepción de San Francisco, Madrid, París y Los Ángeles.
La capital
española es la séptima ciudad de las estudiadas en crecimiento del talento y
Bilbao y Barcelona figuran en el top diez en materia de retención de
profesionales. Y es que, según el consejero delegado mundial de Adecco, Alain
Dehaze, "en las últimas décadas, en todas las partes del mundo, las
ciudades y los municipios han asumido una posición destacada y han adoptado
estrategias proactivas para captar al talento". Las urbes de menores
dimensiones están ganando la batalla a las metrópolis porque desarrollan
programas para atraer cerebros que contribuyan al desarrollo local, entre otras
cosas porque son más ágiles e innovadoras a la hora de ponerlos en marcha que
los estados y "el cambio político en el ámbito del empleo requiere
ecosistemas dinámicos, con una estrecha colaboración entre gobierno, empresas y
educación", dice el informe. Porque los mejores profesionales ya no se
trasladan a los grandes centros de empleo, sino que los trabajos viajan allá
donde está el mejor talento. Por eso, a las ventajas fiscales y las ofertas de
terrenos que suelen ofrecer las capitales para atraer profesionales
cualificados, deben sumarse ahora la conectividad y una cantera de talento
local destacable.
Fuente: El País

